X-Moto es un videojuego libre de motocross diseñado para GNU/Linux, donde la física tiene un papel muy importante en la jugabilidad. Un título que en cierta medida comenzó copiando la idea de Elasto Mania en el año 2005. El juego no tiene argumento alguno o historia que introduzca la acción del mismo. No hay necesidad de completar los diferentes niveles de juego en un orden determinado, aunque como siempre es más que recomendable que empecemos por las pantallas más sencillas.
El concepto de juego es bastante sencillo, en cada nivel es necesario recoger una serie fresas para completarlo. Una vez hecho esto es necesario tocar una flor para terminar la pantalla. Para conseguirlo es necesario ir superando con nuestra moto las distintas dificultades que se plantean en el terreno. Nuestro motorista perderá la conciencia cada vez que choque contra algún elemento, de esta manera tendremos que comenzar nuevamente la partida. Como siempre, podéis descargarlo desde aquí.
Tiene bastantes diferencias con respecto a Elasto Mania, el juego del que parte la idea de X-Moto. La primera es que se trata de software libre, la segunda es su portabilidad (actualmente hay versiones para Mac, Linux y Windows). Gracias al editor de niveles podemos editar nuestras propias pantallas, actualmente hay 188 niveles diferentes en los que poner a prueba nuestras habilidades con la moto.


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Como su nombre indica, 
Numa es una especie de duendecillo verde que tiene como misión en la vida ir recorriendo en un tiempo limitado los diferentes escenarios que se abren en su camino. Para ello tiene que tener mucho cuidado con los diferentes obstáculos que aparecen en la senda, y es que como diría el poeta, caminante no hay camino, se hace camino al andar. En ocasiones es preferible perder un poco de velocidad y salirse del empedrado blanco para “atrochar” y evitar los socavones. La verdad es que por momentos, más que otro planeta parece la M30 con tantos agujeros en los que caer. Si bien es cierto que nunca morimos, cada vez que caigamos en un agujero perderemos unos valiosos segundos para completar la pantalla. El control del personaje se hace con las teclas y no responden con toda la eficacia que podríamos esperar, volviéndose en ocasiones un poco brusco. Sobre todo aquellas bazas en las que es necesario actuar con cierta precisión. Jugablemente, la idea no da mucho más de sí y al igual que se trata de Numa podría tratarse de una carrera de coches o algo similar. Al fin y al cabo la historia no tiene ningún peso y de que lo que se trataba era de desarrollar un entorno gráfico complejo con éxito.
Hoy os traemos otra revisión del clásico
James Peris es el agente secreto 00,5 dotado de una personalidad que no tiene desperdicio. El juego está basado en un cómic editado en el año 1998 del mismo nombre y que parodiaba a James Bond, parcialmente basado en uno de sus creadores: Mar Peris. Se trata de una aventura gráfica al más puro estilo de los clásicos Monkey Island o Larry; el juego comenzaría a realizarse en 2005. Actualmente, sus autores, los catalanes Mar Peris y Oriol Roselló están trabajando en la segunda parte del juego. Se titulará James Peris: La espía que se me escapó.
A medida que vamos realizando diferentes acciones iremos consiguiendo puntos. Cuantos más puntos hayas conseguido al final del juego, mucho mejor porque hay un premio según los puntos que hayas obtenido. Se pueden conseguir puntos de muchas maneras distintas, cuantas más cosas pruebes, más puntos tendrás. Puedes conseguir puntos mirando objetos, personajes, hablando, usando objetos, etc. Cada vez que consigas puntos por algo que has hecho, sonará una campanilla y se sumarán a tu puntuación total. Hay un máximo de 1.000 puntos para conseguir ¡a ver si eres lo suficientemente friki para lograrlos!
Se trata sin dudad de un interesante espacio de encuentro en el que reunirá lo más florido de la programación de este país para compartir conocimientos y experiencia. Está prevista la realización de una serie de conferencias, talleres y concursos relacionados con el software libre. Por si esto se os hace poco albergará la quinta reunión de usuarios de
Uno de los primeros arcades fabricados por
Carlos Nicolini ha sabido captar la esencia del clásico, añadiéndole algunos extras y elementos de cosecha propia. El objetivo del juego consiste en dispararle a todo lo que aparezca y capturar todos los bonus que sea posible para conseguir una gran puntuación. Dotado de una jugabilidad clásica, estamos seguros de que no tardará en engancharte para que disfrutes algunas partidas en esos tiempos muertos que tienes a lo largo del día. Los controles se realizan exclusivamente con el teclado: las flechas del cursor mueven el tanque, C gira el cañón en el sentido de las agujas del reloj, Z gira el cañón en el sentido contrario a las agujas del reloj, X dispara el canón, Enter dispara una bombar, P paura el juego y ESC sale de la partida. Gráficamente podemos decir que el juego no presenta muchos cambios con respecto al clásico en el que se basa, aunque es cierto que incluye algunos elementos que no incluía en el original (por ejemplo los helicópteros). El sonido es quizá el elemento que se presta a una mayor mejora en próximas versiones. Podéis
El objetivo del juego es conducir a unos hombrecillos extraterrestres (los lemmis) hasta la salida salvando los obstáculos. Los lemmis se dedican simplemente a andar y el jugador puede convertir a cualquier lemmi en un “obrero especializado” capaz de construir una escalera, detener a sus compañeros, destruir un obstáculo, etc para conseguir salvar a la mayoría. 


