Irrlamb es un juego de plataformas, en el cual conducirás una canica a través de una serie de terrenos en 3D. La meta en cada nivel, es tocar cada una de las otras canicas fosforescentes regadas a través de los escenarios, a veces con un límite de tiempo. En algunos niveles, cuentas con una acción de “grapple”, mediante la cual podrás disparar una cuerda elástica hacia determinados objetos y partes del terreno, con el fin de escalar paredes u obstáculos.

Foto: Ubuntu Life
Irrlamb se parece, en cierta manera, al clásico Marble Madness de Atari, pero con muchas más características, las que lo convertirán en un juego sencillo pero, a la vez, profundo. El juego contiene unas leyes físicas un tanto frustrantes, haciendo de éste una experiencia difícil.
Durante el juego, tu canica deberá subir escaleras, bajar rampas sin salirte de los bordes, saltar sobre pozos y agujeros, o buscar la salida de complicados laberintos, con el fin de encontrar las otras canicas fosforescentes que deberás tocar para poder ganar el nivel. Este no es una tarea nada fácil, y garantizo que querrás partir tu teclado en 2 a los pocos minutos de iniciar el juego.
Felizmente, Irrlamb cuenta con niveles iniciales que harán las veces de tutoriales, para que puedas familiarizarte con el juego y conocer sus secretos. Lamentablemente, estos tutoriales son casi tan frustrantes que los niveles normales, y sirven, principalmente, para que te empieces a enojar con el juego aún desde el comienzo.
Hay muchas maneras de interactuar con los objetos esparcidos a lo largo de los niveles, usando tu canica fosforescente. Si eres paciente, irás entendiendo, poco a poco, cómo usar los objetos a tu alrededor y la misma geografía de los escenarios para tus propósitos. Mientras más pienses en el juego como “canicas interestelares”, mejor te irá. Lo mejor es esperar a ver cómo salen las futuras versiones del juego, en las que los desarrolladores prometen:
o Mejoras de la velocidad/de la energía.
o Hookshot.
o El frenado.
o Turbo.
o Jetpack.
o Realce de la masa/tamaño.

Foto: Softonic
Por lo pronto, jugar Irrlamb (¿Qué es lo que realmente significa eso?) se siente como jugar en un edificio a medio construir: puedes darte cuenta de que, si estuviese terminado, sería muy bueno pero, por ahora, si das un paso en falso, te puedes caer y herir. No sé qué acabo de escribir, pero en mi cabeza tenía algo de sentido.
Juguemos Irrlamb. La descarga es rápida (aprox. 2MB) y la instalación es sencilla. Una vez instalado el juego, lo lanzo y me da la bienvenida la pantalla de título. El nombre del juego más parece el logo de una banda black metal. El fondo es negro y aburrido. Tenemos cuatro alternativas a escoger: Play, Replay, Options, y Quit. Escojo Options, ya que quiero habilitar el audio del juego (detesto jugar si nada de sonido). Además, quiero cambiar los controles del juego (recomiendo usar las flechas direccionales para mover la canica, en vez de ESDF). Ahora sí estoy listo para jugar. Voy a los tutoriales; primero, quiero probar los controles y la dificultad del juego. Le doy clic al primer tutorial y…mi computadora se cuelga. ¡$%#&! Tengo que reiniciar mi notebook. Aparte del juego, también se pierde la primera versión de este párrafo, que estaba mucho mejor escrito.
Juguemos Irrlamb, de nuevo. Preguntándome a mí mismo qué habrá hecho que el juego se cuelgue, deshabilito el audio; no me quedará otro remedio que jugar en silencio. Voy al primer tutorial y le doy click. ¡Ahora sí! Un consejo: No habiliten el audio del juego.

Foto: El Ojo de Zeus
Soy una canica. Estoy en una especie de calabozo oscuro, en el cual debo encontrar las esferas fosforescentes para poder escapar. Me muevo hacia delante, hacia atrás, y para los lados. El calabozo se hace vuelve más oscuro por áreas. No puedo ver nada más que mi canica. Felizmente, el brillo de las esferas fosforescentes traspasa las paredes, así que me es un poco más fácil saber dónde están ubicadas, tanto ellas como yo. Logro ganar este nivel sin demasiado esfuerzo. Vamos con el segundo tutorial. Ahora, resulta que debo saltar por unos escalones con la barra espaciadora. Muy bien. Luego de un minuto de intentos fallidos, me doy cuenta que lo mejor que puedo hacer es, simplemente, tomar viada a la mala y saltar como sea los escalones. ¡Lo logré! Pero aún no termino el nivel. Ahora, debo tocar las esferas fosforescentes saltando sobre una serie de abismos. Nada del otro mundo. Tras un par de intentos, y mucho cuidado, logro mi propósito. Llegamos al tercer tutorial; aquí tendremos que usar las leyes de la física, para que trabajen para nuestro beneficio. Usando nuestra canica, tendremos que maniobrar un pedazo gigante de roca redonda, usándola como “transporte” hasta llegar a la plataforma al otro lado, donde se posa una esfera luminosa solitaria. No se a qué planeta se aplican las leyes de física usadas en Irrlamb, pero estoy seguro que no a la Tierra. Luego de varios intentos, insultos y golpes, consigo llegar al otro lado y ganar el nivel. Estoy harto de los niveles tutoriales. Vamos a jugar algo un poco más serio. Me voy a la opción de Introduction. Sólo tengo acceso a un nivel. Me encuentro en un campo abierto, en el cual tengo que buscar las esferas fosforescentes esparcidas a lo largo de éste. Después de un par de minutos, me aburro. Ya no quiero jugar más.
Los gráficos de Irrlamb son competentes; me gustan especialmente los efectos de iluminación, y algunas de las texturas. Su simpleza es su principal atractivo. En realidad, no necesitan ser mucho más vistosos. En cuanto al sonido y música, no tengo nada que decir porque son inexistentes. Los controles son demasiado inestables, pasando de “placentero” a “pesadilla” en segundos, y quizás esas leyes de física han sido aplicadas por alguien que se quedó dormido demasiadas veces en la clase.
En suma, Irrlamb ofrece, básicamente, un momento de relajo a la hora del refrigerio en tu trabajo, pero no creas que ofrece mucho más. Descárgalo, te ayudará a pasar el rato.

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